Corto de café… y largo de Quijano

Las Veladas de Palacio trajeron este jueves 13 de julio a uno de esos grupos que nos han acompañado desde principios de siglo a través de sus sonidos pop y rock e influencias latinas. Manuel, Óscar, Raúl, de apellidos Quijano, prometieron hablar de amor y de verdades a los asistentes que llenaron, sentados y de pie, los jardines del Palacio del Infante Don Luis. Y cumplieron. Brisa, ambiente y una voz atorciopelada, la de Manuel, que llenó de historias las previas de las canciones que los hermanos de León tocaron, hicieron el resto durante más de hora y media muy agradable.

Amor, verdad…y aristas. Porque el amor tiene mucho de eso, de blancos, negros y grises, innatos a ese ser humano que sufre o hace sufrir muchas veces sin querer. El nuevo Café Quijano, ese que ahora colabora con Taburete, está en un momento de evolución, “híbrido”, como confesaron ellos mismos, en los que su música parece ir más encaminada hacia el bolero, los ritmos lentos, el sosiego que conlleva el paso del tiempo y que tan bien le sentó a la atmósfera de la esfera del Palacio del Infante Don Luis. Sonó “Lola“, el éxito que les hizo conocidos, también “Desde Brasil”, con la que amenazaron con irse o “La Taberna del Buda“, con la que realmente se fueron, pero todo a un son más pausado que cuando las editaron.

En cualquier caso, sonaron bien porque, además de recordar grandes tiempos pasados, nos hicieron reír. Los Quijano son unos hermanos simpáticos, buenos contadores de historias, también sin música. Y es que, como hacen artistas como Ismael Serrano, se preocuparon de que el público conocieran cada intrahistoria de sus temas, contando ciertas miserias -muchas de sus canciones son de puro desamor- desde un prisma de humor.

No tienes corazón” fue otras de las canciones del repertorio con el que Manuel, Óscar y Raúl deleitaron a boadillenses y visitantes este jueves. Con los leoneses se juntó en ese tema Joaquín Sabina, uno de los de la onda, que lanzaba al vuelo la frase que usamos como titular. Pues eso, para dormir mejor con este calor, por la noche corto de café… y largo de Quijano. Ellos endulzan el amor y la vida.

Texto, foto y vídeos: Álvaro Díaz